Bienestar — 23 diciembre 2011
Cleopatra se bañaba en leche de burra. Que llevaba razón se ha confirmado ahora con una investigación que indica: en la leche se han encontrado factores de crecimiento que estimulan las células de la piel a dividirse más a menudo. Esto mantiene la piel joven y fresca. La grasa de la leche protege la piel superficialmente, la proteína de la leche calma y suaviza la piel seca, el ácido lácteo unida a la humedad actúa como un exfoliante, las vitaminas y minerales estimulan la circulación.
Para un baño, se debe añadir dos litros de leche. También se puede utilizar, como alternativa, suero de leche que se puede encontrar en una tienda de alimentos saludables ,con cinco cucharadas de polvo de suero serían suficientes para un baño. El suero de leche protege y refuerza la protección natural de la piel. Otra opción sería la leche de yegua -en forma de gránulos o concentrado - es también un producto de belleza de antaño que ejerce grandes beneficios. Es especialmente bueno para pieles sensibles y es un gran alivio contra eczemas.
Como complemento para depurar las impurezas de la piel es recomendable añadir un puñado de hojas secas de tomillo, ya que es una planta medicinal de acción antiséptica.
Estas está claro que son razones suficientes para probar una baño de leche ¿ Estáis de acuerdo?





